Algo más que colegas.
La Copa del Rey ya tiene sus dos finalistas, Athletic Club y Barcelona. Un torneo que en su esencia era la alternativa que tenían los equipos relegados de La Liga de obtener un título que les diera una oportunidad de salvar la temporada aunque, no se puede negar, en los últimos años ha tomado una mayor dimensión. Esto se ha venido manifestando desde la triple corona del Blaugrana del 2008/ 2009, justamente ganada por 4 a 1 a los bilbaínos, hasta que en la pasada edición el Real Madrid la transformó en el gran trofeo del inicio de la era Mourinho. Conscientes de no poder ganarles a los catalanes La Liga, el presidente merengue y su manager convirtieron su conquista en una hazaña. Demos la bienvenida a esta tendencia y al festejo merengue porque jerarquizó como corresponde al torneo.
Con seguridad vamos a vivir una gran fiesta en la final entre Athletic Club y Barcelona, como la que se merece esta copa. Cara a cara dos escuelas muy parecidas en el comando, no ocultó nunca Pep Guardiola, hoy el mejor técnico del mundo, su respeto por Bielsa y sus enseñanzas. Dos personas que aparentemente conjugan la misma filosofía, amar este deporte desde sus propias entrañas y trabajar incansablemente para lograr objetivos.
No quiero perder de vista que quienes definen los partidos son los jugadores, por lo tanto el aporte de los hombres que quedan al lado de la raya de cal es relativo, pero que sean técnicos rivales en una final de la importancia de la Copa del Rey es un jugoso agregado al encuentro.
Es algo parecido, aunque no del mismo nivel, con lo que pasa en los partidos clásicos. Saber que están frente a frente dos gigantes de este deporte como lo son Guardiola y Mourinho agrega adrenalina. En el caso del enfrentamiento Barcelona Athletic es ver quien puede superar al otro en función de ideas parecidas, con el Real Madrid las cosas son distintas porque el portugués es de otra escuela.
José Mourinho juega en todos lados y fundamentalmente en los medios de comunicación. Entiende al Fútbol como una guerra en la que se debe ganar a como de lugar. Ejemplos sobran y no es el momento ni el motivo de esta nota. Guardiola y Bielsa son de otra clase, ni mejores ni peores, los medios de comunicación son un camino para explicar cosas simples y cuando estas sean explicables. Nada más. Por lo tanto no habrá una guerra mediática y eso me agrada.
Este deporte tiene una gran carga subjetiva y como les dije se resuelve en la cancha con la inteligencia y habilidad de los jugadores, pero quien pone a los hombres en el campo es el técnico.
Athletic hizo una gran inversión en Bielsa y da la sensación que están sus dirigentes dispuestos a esperar resultados a costa de trabajo, algo a lo que nunca se niega el argentino. Es lo que hizo en su momento el Barcelona con Guardiola, dos ejemplos buenos de oficio y dedicación.
El tiempo dirá quien supera a quien mientras tanto a prepararnos para disfrutar una final de gran clase.

