28
Mar
2012

Cuando jugar en casa puede ser riesgoso

d.pessolano /

El cero a cero en el Giuseppe Meazza en la ida de los cuartos de final de Champions League puede jugarle en contra al Barcelona. Con el sistema de definición, en el que el gol de visitante tiene un plus, Pep Guardiola tendrá que contar con una defensa segura. De hecho será en lo que más deberá trabajar el estratega. Un gol del Milan obligará al culé a ganar el partido. No quiere decir que los blaugranas no tengan capacidad o armas para realizarlo, aunque se conoce lo peligroso que pueden ser los conjuntos italianos.

Barcelona manejó el balón en San Siro, tuvo ocasiones pese a que no fueron finalizadas con la habitualidad que se percibe de este equipo. Al Barça le faltó definición, no supo quebrar a un Christian Abbiati convincente, afirmado y correctamente posicionado cuando pretendieron anularlo.

Milan peleó en todo momento, así quiso contrarrestar el circuito del equipo español pero esto lo llevó a olvidarse, prácticamente, del marco de Víctor Valdés. Habrá que expresar, de todas formas, que las más claras le pertenecieron a los locales. A los pocos minutos del pitazo inicial Zlatan Ibrahimovic le bajó una pelota aérea a Robinho y falló en el punch final. Más tarde llegaría un mano a mano de Ibra ante su ex compañero Valdés pero el de Hospitalet de Llobregat salió victorioso de ese cara a cara.

El arbitraje de Jonas Eriksson de Suecia no estuvo a la altura. Fue permisivo en ciertos tramos donde el partido requería escuchar su silbato. Hubo un penal claro contra Alexis Sánchez no sancionado en la etapa inicial cuando Abbiati fue abajo ante la gambeta del tocopillense y lo derribó. Sin quererlo, es cierto, pero en acciones así no se juzga la intención. En la etapa complementaria Carles Puyol se lanzó a cabecear un centro a media altura que aterrizó en el área desde la bota derecha de Xavi y fue “camiseteado” por Djamel Mesbah. Eriksson estaba de frente y… nada.

El referí de origen sueco sí influyó en el resultado del pleito porque le privó a los catalanes de medir la capacidad de Abbiati desde el manchón de los once metros.

El partido fue digno de un choque de cuartos de final de Champions. Siempre, a la hora de ver enfrentados al Milan y al Barcelona uno espera más. El sabor de boca que queda es poco y si nos atrevemos a hilar fino, se acerca a lo nulo.

El pasaporte a semifinales está abierto. El rival de Chelsea o Benfica (la ida fue para Chelsea 1-0 en el estadio Da Luz en Lisboa) saldrá de Camp Nou. Por lo que se lee, por lo que se aprecia de los hinchas de uno y otro, puede reflejarse una mínima preocupación del lado azulgrana y cierto optimismo por los del rossonero. Insisto, nada está definido, el final será abierto y las cartas están todas sobre la mesa.

Saludos para todos.

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Comentarios

JUANKO_o / Sáb, 2012-03-31 11:52

BUENO ... APARENTEMENTE EL BARCELONA TIENE LA VENTAJA POR QUE SERA LOCAL, PERO NO HAY QUE OLVIDAR QUE ENFRENTE TIENE A UN GRAN EQUIPO QUE ES  EL MILÁN... 

PERO CONFIO EN QUE EL BARCELONA PODRÁ MOSTRARNOS UNBUEN PARTIDO ....

FELIZ DIA DIEGO