07
Nov
2012

El Santiago Bernabeu no asusta…

Al menos al Borussia Dortmund. Y no me sorprende el buen partido que jugó el bicampeón alemán en su visita al Real Madrid. Es más, no me sorprende el como jugó, pero sí que haya empatado, ya que debió haber ganado ante el equipo de Mourinho. Claro que estuvo muy cerca de lograrlo de no ser por el perfecto remate de Mesut Ozil (sacándole la responsabilidad a CR7 de no fallar).

Si bien el Madrid del segundo tiempo fue otro, acomodando fichas como en una partida de ajedrez y se reacomodó tras el gol de Pepe, el aurinegro estuvo muy cerca de coronarlo con el tercero en un par de ocasiones ante Casillas.

¿Porque no me sorprende este Borussia Dortmund que sí sorprendió al Merengue? Porque Jurgen Klopp no cambió nada de su ambicioso esquema que utiliza en la Bundesliga jugando de local o de visitante. Eso es mérito de Jurgen Klopp, un entrenador que respeta tanto el talento individual como la solidaridad y sacrificio del equipo en su propuesta de juego.

No es casualidad que el Borussia Dortmund haya vendido tras sendos títulos a Nuri Sahin, Shinji Kagawa o Lucas Barrios y no solo haya mantenido, sino aumentado su nivel. Desde el entrenador se mantiene la estructura y filosofía de juego que iniciará en su llegada en 2008. Entran y salen jugadores pero siempre mantiene su protagonismo ante cualquier rival, respetando la tenencia del balón como principal argumento. Lo importante es que ahora, lo hace en el plano internacional y se presenta como un equipo con pretensiones en Champions y quizá con las armas como para darle un susto grande alguno, como al Real Madrid, (le ganó en casa 2-1 y le empató a domicilio 2-2) y al City en Manchester 1-1.

Está claro que el Borussia Dortmund se plantó como hay que hacerlo en un escenario como el del Real Madrid pero, está muy claro que para tener ese atrevimiento, se debe contar con muy buenos jugadores de fútbol y con un entrenador, que más allá de que se lo llame “loco”, tiene más de inteligente que de tal.

Desde la propuesta del banquillo y con estrellas en formación como son los casos de Mario Gotze, Marco Reus e Ilkay Gundogan, con dos zagueros jóvenes pero ya experimentados como Neven Subotic y Matts Humels, un marcador izquierdo como Marcel Schmelzer que no solo defiende sino que aporta mucho en ataque. Un Sebastian Kehl de gran presencia en el mediocampo y el polaco Robert Lewandowski, un goleador que está siempre ahí, y hombres de gran sacrificio como Kevin Groskreutz, Sven Bender, Moritz Leitner y el por ahora ausente por lesión Jakub "Kuba" Błaszczykowski.

No tengo dudas que Jurgen Klopp es un gran líder que sabe formar grupos y que va camino a ser el próximo seleccionador alemán, pero antes intentará emular a Ottmar Hitzfeld, el entrenador que elevó al Borussia Dortmund al único título de Champions League, ganado 1997.

Gracias. Hasta la Próxima.
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