12
Sep
2012

No Hay Equipo…

La Argentina jugó mal y Perú mereció ganar. Y cuando digo merecer es porque de los dos seleccionados, el que mejor trató la pelota, el que manejó el juego aprovechando las falencias defensivas y el que generó más situaciones de gol, fue el local. Aunque desperdició unas cuantas ocaciones muy claras,  incluido el penal a los 2 minutos y el cual debió haber sido repetido por el adelantamiento desmedido de Sergio Romero. En una Jornada de malos arbitrajes, el del colombiano Carlos Roldán, tampoco salió indemne.

Más allá del resultado, Perú fue más desde lo táctico, pero sobre todo desde lo técnico y estratégico, por eso dejó a la Albiceleste muy mal parada, a pesar de tener en su once al mejor del mundo.  

Y allí valoro la estrategia de Sergio Markarián.  Planteo ordenado y simple y en esa simpleza, muy claro en sus intenciones. Primero romper el circuito Gago, Di María, Messi. Al 10 del Barcelona no se le hizo marca personal, pero se lo contuvo escalonadamente, con firmeza y sin dejarlo recibir cómodo. Pero la clave fue no dejar que le llegara el balón limpio y el mejor del mundo fue cuasi un fantasma.     

Convengamos que en el fútbol, destruir es mucho más fácil que construir, pero si se destruye con la convicción de generar desde la tenencia del balón, la batalla ya empieza a ganarse, aunque el marcador final sea un empate, como ocurrió. Por eso Perú en la noche del Martes en el Estadio Monumental de Lima frente a una Argentina de escasos recursos defensivos, de limitada transición y muy poco peso ofensivo, fue más y mereció quedarse con los 3 puntos. 

De nada le sirvió a Alejandro Sabella tener a Messi, el entrenador pareció no tener un plan “B” para este tipo de situaciones. Cuando Lio está sin luces porque le “cortan los cables” , es hora que el equipo aparezca con otros argumentos. Algo difícil de lograr si los laterales (Campagnaro y Rojo) son de características rudimentarias con el balón en los pies tanto para marcar (aunque se disimula), como atacar. Rojo sufrió toda la noche ante Farfán y Advíncula. Su sector, si bien contó con muy poca ayuda de Di María y de Garay, fue campo abierto para los peruanos ya sea con pelota al pie o en pelotazos a su espalda.

La respuesta y propuesta Albiceleste fue precaria, especialmente porque no apareció el desequilibrio individual. Ni Gago ni Mascherano hicieron diferencia.  Con pelotazos a Lavezzi o, a Higuaín y arréglense, no alcanza. La entrega del Pocho y la precisión del Pipita fue un oasis en el desierto. Muy poco. Federico Fernández, (sin ser Perfumo o Ruggieri), lo mejor del fondo junto a Chiquito Romero. El resto, incluido Messi, quedó en deuda total.

Lo cierto es que la Argentina salvó un punto en Lima y fue un generoso premio, a pesar de que nunca claudicó en la lucha pero no quedan dudas, al menos a mí, que ha sido un fuerte llamado de atención.  Habrá que buscar variantes para no volver a ser sorprendidos y jugar tan mal.  Lo de Argentina fue malo dentro y fuera de la cancha porque pobre fue la reacción desde el banco. Lenta… Con Pachorra.

Se salvó un punto, la Albiceleste sigue líder, pero me quedó la sensación de que No Hay Equipo

Gracias, hasta la próxima!

Twitter: @golfuentes

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