22
Aug
2011

Otro partidazo y algunas conclusiones.

j.rowinsky /
El segundo clásico fue tan bueno como el primero. Diferente desde luego, nada se repite exactamente igual en la vida, pero es innegable que tuvo todos los ingredientes del primero  a la que se le agregó la emoción que gestaba el ser la definición de la Súper Copa. Volvió a jugar bien el Madrid y volvió a encontrar su partido el Barcelona, dos detalles fundamentales para tener una idea acabada de lo que se vivió. Los partidos no se merecen ganar, se ganan o no y eso fue lo que pasó. Quizás los dirigidos por Mourinho hicieron el mérito suficiente como para merecer al menos una definición por penales, pero no se dio. Cierto es también que la razón vino de la zurda infernal del mejor del mundo Don Lionel Messi y para mayor dolor merengue apareció por enésima vez  en la agonía del partido, pero fue así como terminó, 3 a 2. Unos felices festejando y otros enojados a desahogarse en el vestuario. Pero no quiero apartarme del inicio, ni quiero hablar del final que opacó la fiesta, algo que no merece el Fútbol español. Fue otro partidazo. Uno se da cuenta de eso cuando en la vivencia queda esa sensación de: ¿Por qué se terminó esto? Queda claro que me encantó. El portugués puso todo en el campo y Guardiola también. Quedaron fuera de juego todas las excusas, fueron al todo por el todo. Desde el arranque el Merengue trató de ahogar el  toque de su rival con una presión que dolía con la intención de  arrancarle la pelota. En esta oportunidad el azulgrana tuvo mayores recursos y se notó más seguro, por lo menos hasta la mitad del segundo tiempo, pero para ese momento ya había una ventaja que ayudaba, que había nacido en la magia de la Pulga y la colaboración importante de sus compañeros de zona, llámeseles Pedro, Iniesta, Xavi. Vi mejor a Barcelona y podría concluir que el resultado fue consecuencia de esas mejoras en sus jugadores. De otra manera no se entendería que Casillas haya hecho cuatro intervenciones claves para ahogar los gritos de gol que pudieron convertirse en una pesadilla para los madrileños. En algún momento se me cruzó por la cabeza al ver muy retrasado a Villa que si entraba Alexis Sánchez el partido se liquidaba, otra fue la idea de Pep Guardiola que hizo entrar a Adriano por la derecha. Me obligó a pensar, me pareció que se equivocaba era la primera vez que acudía a un esquema defensivo para resolver el final del partido. Como me equivoqué. Por algo yo estoy escribiendo acá y el técnico de Barcelona es él. Al que sabe hay que respetarlo hace tiempo que ha demostrado que su equipo está formado por jugadores poli funcionales y Adriano es uno de ellos. Valdés es hoy por hoy un arquero completo donde en sus pies se inicia el juego, Marchesano no es mediocampista, aunque lo sea, juega de zaguero y lo hace bien, Busquets puede jugar atrás o en el medio, Abidal se mueve en toda la línea defensiva y ataca, algo que hace ese delantero defensa que es Dani Alves. Piqué se puede permitir lujos como dar pases en el área contraria de taquito para devolverle la pelota a Messi y que este convierta. La Pulga, Iniesta y Xavi son una pesadilla para cualquier defensa pero marcan como perros, hay que  sumar a Pedro y Villa. Son ejemplos que nos permiten definir al  Barcelona como el gran equipo del momento y esas son las razones por las que veo a Guardiola como un técnico excepcional. Acoto algo en el final,  no tengo dudas que el Madrid hizo un gran partido, lástima que al final el centro de la  historia fuera Mourinho. El gran Fútbol se merece a este Barcelona y a su digno rival el Real Madrid pero no a Mourinho con sus shows mediáticos.