05
Jul
2012

Román...

o.fuentes /

…¿Dijo adiós para siempre o es sólo un hasta luego?… Sea una u otra la faceta final, la determinación de Juan Román Riquelme sorprende.  Especialmente por el momento en que sucedió y como se fue gestando el desenlace. Un anuncio que varias horas antes de jugarse la Final de la Copa Libertadores ante Corinthians ya era un tema expuesto que sobrevolaba el Pacaembú.  Por eso sorprende a todos los amantes del buen fútbol, sean o no hinchas de Boca Juniors, aunque demás está decir que con los ídolos, las sorpresas siempre están latentes.

La pregunta es si han sido los problemas físicos o los de convivencia con el fútbol de este Boca de Julio César Falcioni los que lo motivaron para decir que “se siente vacío y que rendir a un 50 % no es lo que pretende entregarle al club que ama y del cual es hincha de alma”.  Quizás tenga razón, quizás no, pero está claro que el motivo no ha sido la derrota en el Pacaembú, ni la pérdida del título local a manos de Arsenal.  Poco importa la conquista de la Copa Argentina, tendrá que jugar la final contra el Racing Club. 

Desde sus inicios en las inferiores de Argentinos Juniors su calidad tenía destino de “crack” y Selección, José Néstor Pekerman lo llevó a la sub 18 y Carlos Salvador Bilardo sugirió su compra a Mauricio Macri, por entonces Presidente de Boca Jrs. Y la compra se hizo. Nadie puede negar la capacidad de juego, de futbolista excelso que Román ha mostrado en cualquier escenario desde que debutó frente a Unión de Santa Fe en 1996 con apenas 18 años. El mismo Bilardo lo hacía debutar como titular en la Bombonera y el pibe empezó a edificar su idilio con la 12 jugando un gran partido.

Muchos ídolos, no todos, pero si varios, tienen su divismo y manifiestan como tal sus molestias, sus caprichos y sus verdades cuando no son dirigidos y acompañados por quienes ellos quieren. Aunque no nos guste, los ídolos ponen y sacan entrenadores, traen y despiden a futuros compañeros, hacen y deshacen planteles con los que quieren ser rodeados. Ese no es un tema nuevo, ni en equipos ni en selecciones, siempre existió en nuestro fútbol, y si la directiva del club no acepta su proposición, se siente con el poder que le da su idolatría para irse.  Alguna vez lo vivió el Beto Alonso en River.   

Queda por saber si Román se va de vacaciones para ver cual es la reacción del Presidente de Boca, Daniel Angelici y su directiva o prepara un millonario desembarco chino para los próximos dos años. Supongo que hasta el Villareal debe haber parado sus orejitas a lo “Topo Gigio” soñando con su posible regreso y soñar con la Liga.

Lo cierto es que el “10” ya puso sus condiciones y ahora espera. No va a ser la primera vez que muera con la suya. Ha dejado de lado a la Selección Nacional en dos ocasiones y por diferentes motivos y sensibilidades, uno el dolor de su madre ante las críticas, otro por una supuesta falta de “códigos” de Diego Maradona.  Hoy Román está “vacío” y el sentimiento de su hijo también cuenta. Así es Román y habrá que esperar.

Mientras tanto, más allá de idas y vueltas, aciertos y errors, ya comenzamos a extrañar su clase sutil de gran futbolista, algo que nadie jamás podrá negar sea hincha del club que sea.

Gracias, hasta la próxima.

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