Seedorf refuerza el sueño de Botafogo.
El helicóptero sobrevuela, ante el asombro de las casi veinticinco mil personas que pueblan el Estadio Olímpico Joao Havelange de Río de Janeiro, luego se posa en el estacionamiento porque la Municipalidad no permitió que aterrizara en la cancha como fue la intención de los directivos del Club. De su interior emerge la figura de Clarence Clyde Seedorf que es ovacionado mientras a paso lento se dirige al campo de juego. Cuando entra al Engenhao la galera explota en medio de lluvia de papeles y fuegos artificiales. No es para menos, el Surinamés que defendió la camiseta de Holanda, uno de los mejores jugadores de fútbol de los últimos años, ganador de la Champions League en cuatro oportunidades con tres equipos distintos, era albinegro. La euforia de los hinchas tenía una razón, incorporar un jugador de esta jerarquía, les permitía creer que podrían pelear el Brasilerao con intenciones de ser campeones.

En un acto que sorprendió a todo Brasil, tenía muy buenas ofertas para terminar su carrera en varios países, decidió irse a vivir a la cidade maravilhosa y jugar para uno de los equipos más populares de Río.
En el centro del escenario Seedorf se puso la camiseta (con su apellido estampado sobre el número diez) que defendieron grandes jugadores, que además, vistieron la verde amárela del quíntuple campeón del mundo, como Garrincha, Zagalo y Jairsinho. El griterío era infernal, costó entender las palabras de agradecimiento que dijo en un portugués casi perfecto (su esposa es brasileña), que culminó con un obrigado y la mano levantada en saludo a todos los presentes.
El lunes siguiente, en conferencia de prensa, declaró que a pesar de reconocerse como hincha de Flamengo, debido a su admiración por Zico, estaba muy contento y dispuesto a conquistar títulos con la albinegra.
Dijo estar conmovido por la recepción que le brindaron los fanáticos cariocas en un discurso que deleitó a presentes y televidentes donde reconoció estar asombrado por el recibimiento que le habían brindado los cariocas en las últimas horas.
“Estos primeros momentos en Río fueron emocionantes, es un motivo de orgullo ser recibido así en un país que produjo los mejores jugadores del mundo. La hinchada es maravillosa, agradezco el cariño que recibí. Botafogo tiene que soñar con títulos, soñar alto”.
Su equipo, quizás animado por la presencia del jugador, jugó un excelente partido contra Bahía a quien derrotó por 3 a 0. Él se fue antes de terminar, era el fin de días de mucho trajín que incluso tuvo el incidente en el que fue detenido por la policía por conducir con una licencia no habilitada. Esta historia terminó con una multa de 25 dólares.
Lo cierto es que para el beneplácito de los brasileños y el disfrute de los que vemos semana a semana el Brasilerao en GolTV, Seedorf le da un toque especial que eleva más la jerarquía de este emocionante Torneo.
