Diecisiete minutos después del golazo de Villa (exactamente a los cuarenta y dos), cuando ya no había dudas que Barcelona se coronaría por cuarta vez campeón de campeones de Europa, Guardiola le ordena a Puyol, lesionado y a punto de ser operado, que entre al campo de juego. Sale Dani Alves e ingresa quien mejor representa a este equipo. Para los que no estaban atentos, les recuerdo que Xavi, capitán hasta ese momento le da el brazalete.