La jornada 23 de la Liga no era una más; en el papel presentaba partidos cerrados, y más allá de los resultados de los dos animadores del torneo, no defraudó. Entregó encuentros vibrantes, que llegaron a la categoría de épicos, como el de El Sardinero, donde Racing venció agónicamente al Sevilla. O el mismísimo de Cornellà, donde el ritmo y el despliegue de Espanyol-Real Madrid mantuvieron a todos en vio hasta el último aliento. Con esos ingredientes, la fecha terminó siendo negativa para el Barça, y muy positiva para José Mourinho y su Real Madrid.