28
Sep
2009

Carta abierta a Maradona

d.pessolano /
Estimado Diego, Está complicada la historia. El barco cerca de hundirse. Los resultados son los únicos que intentarán que usted no se ahogue y, detrás suyo, parte de la historia del fútbol de Argentina. La no clasificación a un Mundial es lo que determinará si la selección sigue por los carriles habituales y/o si habrá que hacer un borrón y cuenta nueva. Cuando hablo de costumbre me refiero a permanecer en los primeros planos, en ir a un Mundial para ser protagonista, como cuando usted estaba en el césped. Si debemos empezar de cero, no será la primera vez. Aconteció después de 1974 cuando César Menotti comenzó a trabajar seriamente con el conjunto nacional. Quienes lo seguimos a lo largo de su vida profesional sabemos, notamos -en su rostro- que está cansado. Lo que todavía no comprenden los tozudos es que no va a entregarse. Por otra parte tomó un hierro caliente. Sí, lo anhelaba desde hacía tiempo, igualmente, se adueñó de una situación incómoda, la que abandonó Alfio Basile, quien se escudará explicando que cuando renunció la Argentina estaba en zona de clasificación directa a Sudáfrica. ¿Es erróneo que no permita imposición de futbolistas, por ejemplo? ¿Qué no se deje manipular? Claro que no. Y aquellos que buscan, mínimamente, hacerlo, son cobardes que van detrás de un objetivo: liquidarlo. “Esos” no van a convivir con un hueco en el corazón el día que todo se desmorone. En otras palabras, si llegase a rodar la cabeza de alguien, será la suya y sólo la suya. A quien expondrán al mundo será a Maradona. Sus colaboradores más cercanos no le darán la espalda, pero la estructura que maneja los hilos sólo se lamentará algunas horas y todo girará, minutos después, como acontece a diario. ¿Cometió errores señor Maradona? Todos nos equivocamos. Fue de otro planeta, sí, cuando jugaba. Sepa que los finales de cada partido, si suma de a tres o no, son los que separarán a ese ser humano del extraterrestre. Siga firme en sus persuasiones. Resucite o muera con sus convicciones. La autenticidad, la polémica, las controversias, serán eternamente moneda corriente en su vida. Tome las cosas como de quienes parten. Uno de los deportes más practicados en su país (mi país) es “crucificar a los ídolos”. Maradona no es -ni será- la excepción. No se preocupe Diego. Tiene aliados y si la Argentina cae, tendrá que soportarlo con Maradona a la cabeza. Lo que sembró, nadie procura cosecharlo. El pelear contra todos sin más armas en la mano que un 10 en la camiseta -como reza la canción de Los Piojos- es la manera fehaciente de explicar su amor ilimitado a la “celeste y blanca”. Repito, somos muchos los que estamos de su lado y los que seguiremos apoyándolo sin importar el cierre de la historia. Suerte para usted, señor Maradona. Los “marcianos” también la precisan. Un tocayo. d.pessolano@goltv.tv