21
Aug
2008

Dunga no es el (único) culpable

d.pessolano /

Hola amigos “blognautas”. Espero que estén muy bien.

Que Brasil quede eliminado de uno de los torneos de fútbol más resonantes parece ser cuestión de estado. Si sucede en los Juegos Olímpicos, mucho más. Pero no porque estos sean más importantes que el Mundial, del cual suman cinco trofeos, sino que en Brasil están obsesionados con el único galardón que le falta a la vitrina de premios de la Confederación Brasileña.

La culpa recayó, completamente, en Dunga. Lo que me pregunto es lo siguiente: ¿Los futbolistas no tienen nada que ver?

Todo era alegría, felicidad. Derrotaron a Bélgica por la mínima y golearon a Nueva Zelanda y China en la fase de grupos. En cuartos de final superaron al “fantasma” de Camerún hasta que chocaron contra su eterno rival, Argentina.

Un 3 a 0 categórico de la albiceleste mudó el carnaval de vestidor. Los que buscan el atajo de criticar, destructivamente al entrenador, deberían ponerse a pensar que desde los futbolistas no aparecieron las respuestas. Ronaldinho Gaúcho quedó en deuda en la noche donde todos esperaban la resurrección de la estrella. Rafael Sobis fue más amor propio que técnica. Diego estuvo ausente (nuevamente) en un choque fundamental. Rafinha tuvo un día para el olvido, Alex Silva y Hernanes, que pueden jugar muy bien,  se dedicaron a las fricciones. Marcelo no fue el de partidos anteriores. Quizá Lucas y Anderson, que dejaron sus “pulmones” en el terreno, mostraron saldo positivo. Pato ingresó y no desequilibró, Thiago Neves participó de 17 minutos y luego vio la roja por una entrada criminal a Javier Mascherano y ¿Jo tocó la redonda?

Brasil es propietario de enormes jugadores; de los mejores del mundo. De vez en cuando la derrota toca a su puerta. Dunga tendrá falencias como tantos otros seleccionadores pero ama la camiseta y le pone el pecho a las balas. ¿Los demás lo harán?