27
Jul
2010

Grondona volvió a cortarle las piernas

d.pessolano /
Así como en Estados Unidos 1994 cuando le mintió en la cara, no lo defendió e hizo que creyera que lo mejor era quedar apartado del Mundial luego de un doping que todavía no es nada claro -¿a qué otro futbolista fue a buscarlo dentro del campo de juego una “enfermera”?, Julio Humberto Grondona fue el artífice de un nuevo golpe a la mandíbula del máximo referente del fútbol de Argentina, Diego Armando Maradona. Costumbres Argentina, el tema de Los Abuelos de la Nada, decía en el estribillo: “… costumbres argentinas de, decir, NO…”. No fue la respuesta unánime del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol de Argentina (conformado por los presidentes de los clubes). Grondona le puso punto final al ciclo de Diego Armando Maradona. El “jefe” de la AFA no podía ensuciarse las manos. Debía hacer el movimiento perfecto, pensado, tocar el orgullo del “10” y sabía desde tiempo antes al inicio del Mundial que el idilio Maradona DT y Selección de Argentina tenía las horas contadas. Nos adiestraron a matar a los ídolos sin importar las formas. Da lo mismo para quienes están en el poder armar una salida decorosa que, metafóricamente hablando, contratar un sicario. Se habló de todo, de falta de códigos, de enemistades, de traiciones… Les detallo algunos de los acontecimientos. Meses antes de Sudáfrica desde “arriba” querían extirpar a Alejando Mancuso (amigo íntimo de Diego y mano derecha del 10). Una negociación de la que nunca se dieron los detalles (como sucede siempre en la AFA) terminó por apartar a Miguel Ángel Lemme. El “Cabezón” –que no es Ruggeri y al cual me estaré refiriendo más adelante- fue el chivo expiatorio de un deseo de Grondona y sus muchachos. Era el primer colaborador de Diego al que le decían adiós. Lemme fue la primera bala que impactó a Maradona. Hubo dos disparos más que liquidaron al ídolo: 1) La eliminación a manos de Alemania; 2) La orden: Mancuso se va y otros nombres de una lista total de siete colaboradores. Esto se lo dijo Grondona a Maradona en la reunión que tuvo como sede la casa de Gastón Granados, presidente del club Tristán Suárez, hijo de Alejandro (intendente de Ezeiza, ciudad en la que vive Maradona), miembro de AFA y amigo de Diego. Aquello surgió previo a la exposición de la tesis que tenía en mente el (hasta entonces) técnico de la Selección en la que formularía sus razones por las cuales Oscar Ruggeri era esencial para este conjunto de trabajo. A un grupo de futbolistas donde los caudillos escasean le caería de forma perfecta la figura de Ruggeri; aclaro que “Ruggeri entrenador” no es de mis preferidos. Ninguno de los que fueron a Sudáfrica puede ser patrón de un bicampeón mundial como Argentina. Lo anterior lo declaro desde la admiración que tengo por la mayoría de los futbolistas pero NINGUNO logra ponerse el overol de los Ruggeri, Passarella, Maradona y tantos otros peso pesados. Ruggeri supo de los mejores zagueros de la historia de la Argentina y ganador nato con cuanta camiseta vistió. Tiene un problema: está peleado con Grondona, a quien tildó de “mafioso”. Ruggeri cavó su fosa sin ayuda de nadie. Por ir al frente y esbozar lo que brotaba de sus poros le cerraron la puerta de la AFA en la nariz. Pasó de ser querido a uno de los más íntimos enemigos de Grondona y las rémoras del Presidente de AFA. ¿Y Carlos Bilardo? Habló antes del Mundial. Desde entonces no se sabe nada del “doc”. Bilardo, de una escuela cuyo lema defiende “la palabra”, tendría que apartarse de su puesto, el que para miles es poco claro. Bilardo dijo que si el ciclo de Maradona terminaba, él también se bajaría del barco. A esta altura (espero equivocarme) no es seguro que Bilardo cumpla la promesa. Seguimos atentos por la aparición de Carlos Salvador quien permanece vinculado a la AFA como Director General de las Selecciones Nacionales porque el contrato que rubricó en su momento expira en poco más de un año. Diego tuvo otra contra que no es dato menor: la familia Kirchner. En un principio la Presidente de la Nación, la señora Christina Fernández de Kirchner pensaba utilizar a Maradona como ala en la campaña electoral que ubicaría a su marido, Néstor Kirchner, otra vez a la cabeza del país. Al matrimonio “presidencial” no tomó con gracia  el viaje de Maradona a Venezuela para visitar a su amigo Hugo Chávez. Para colmo el máximo mandatario del país bolivariano declaró que rompía vínculos con Colombia. A menos de un metro su perfil era fijamente seguido por Maradona. Los “K” son amigos de Chávez pero no enemigos de Colombia y lejos está de ellos buscar un distanciamiento con el gobierno colombiano. Maradona cometió errores. Equivocó estrategias y creyó que con su experiencia en selecciones nacionales le alcanzaría para llegar lejos. Podría haberlo logrado si corregía sus yerros y si los futbolistas que tenían que aparecer, poniéndole el pecho a la adversidad, emergían. Le robaron el momento de la revancha. Si le permitieron una segunda vuelta a Marcelo Bielsa (magnífico entrenador pero en dos mundiales quedó: a- Eliminado en primera ronda con un grupo argentino de jugadores superiores al de 2010 y b- En octavos de final al frente de Chile con sabor a nada), ¿por qué no al máximo ídolo de la historia del fútbol de Argentina? ¿Por qué no al que enamoró a casi todo el mundo en México 86? ¿Por qué no al mejor de todos los tiempos? A Maradona lo aman en todo el planeta. Siempre aparecen los que patean en contra. Son los menos. El imán de Maradona no lo genera nadie. Donde “El Diego” pone un pie hay revolución, y de la buena. Grondona & Cía basurearon a Diego Armando Maradona. Lo pisotearon. Diego, auténtico y simple –faceta que los necios y desconocedores no advierten-, pondrá el hombro cuando corran a buscarlo. Hirieron al ídolo. Otra vez le cortaron las piernas. Esta vez no fue la FIFA como Diego dijo hace dieciséis años en este país. Ciertamente, decir que no fue la FIFA es utopía porque el responsable de apartar del planeta fútbol a Maradona, una vez más, es Grondona. ¿Y ahora quién? Abrazo para todos!!! http://twitter.com/@DiegoPessolano