01
Oct
2009

No rompan los balones. Compatriota pero no obsecuente… Muchachos!

o.fuentes /
Saludos y bienvenidos al blog.   Hoy, después de haber pasado ya varios programas de Los Profesionales (Lunes 8 PM Hora del Este de los Estados Unidos en la pantalla de GolTV), ustedes, aquellos que leen nuestros blogs y opinan en nuestros foros, no pudieron quedar ajenos al tema de la tecnología dentro de un partido de fútbol.  Varios me hicieron llegar sus puntos de vista a mi correo electrónico personal, se los agradezco hasta a quienes han discrepado conmigo, porque tienen miedo que se nos muera el fútbol.  Exponer su punto de vista es lo válido y se aprecia más en la discrepancia, pero lo que más me llamó la atención fue que estar o no de acuerdo no fue lo más rescatable en la opinión de algunos compatriotas, es más algunos muy calientes, rayan con lo imbécil y la obsecuencia indebida. A ver, para aquellos que no vieron el programa de Los Profesionales al cual me refiero, es bueno aclarar lo que dije y exasperó a algunos:  “…El árbitro necesita la ayuda del video para evitar artimañas y trampas, aunque algunos piensen que eso sea la picardía del fútbol”… “…Porque el ojo humano ha sido superado por la tecnología y el árbitro no tiene otra escapatoria que determinar un juicio en fracción de segundos y nosotros corremos con ventaja de verlo infinidad de veces”… Palabras más, palabras menos por allí iba mi argumento, e hice mención a aquel gol con la mano de Diego Maradona a los ingleses en el mundial 86´.  Lo puse como ejemplo porque es lo que nuestro mundo del fútbol recuerda, muy pocos se refieren al gol fantasma de los ingleses a los alemanes para quedarse con la Copa del Mundo de 1966 para marcar una injusticia de las tantas que han quedado en el olvido pero que han sido determinantes.   En menor escala, entre tantos otros ejemplos, el gol de Tulio a la Argentina en la Copa América Uruguay 95´ tras bajarla con el antebrazo y una del Kun Agüero con el puño en partido por la Liga. Como sobran casos de supuestos “pícaros”, mi posición es que tanto los agarrones dentro del área (aunque muy pocos árbitros lo cobren como tal) son penales y una pelota que ingresa al arco superando la raya de gol empujada con la mano: NO ES GOL!, no debe ser cobrado como gol por más que el árbitro no lo vea o quiera verlo (ese es otro tema), o tenga dudas o por más pícaro que parezca “porque es para nosotros” y lo haga quien lo haga.  Y aunque el autor anote enseguida un gol más legítimo y certero que el juramento de la Madre Teresa de Calcuta, barriendo con su talento la desesperación rival haciendo que sea poco venerarlo e idolatrarlo por las masas ciegas de pasión y, que su gol, quede en el recuerdo por el resto de los siglos como el más maravilloso de los mundiales.  Eso no justifica lo otro.  Y, aunque ese autor, me haya regalado uno de los días más maravillosos de mi profesión, contándome  con lujo de detalles ambos goles anotados catorce años después en el mismo Estadio Azteca ante una cámara de televisión (PSN) en el año 2000. Lo acepto como un artilugio de defensa, peor no lo justifica porque los damnificados hayan sido los ingleses y supuestamente (erróneamente e imbécilmente) creamos que se nos devuelve así un poco de Las Islas Malvinas.  El fútbol es fútbol, la politica y soberanía de cada país es algo mucho más complejo y profundo.  Después de escuchar mi posición sobre el uso de la tecnología, uno o varios quiza, de mis “compatriotas” no habrá estado de acuerdo y es válido, pero otros, entre algunos adjetivos subidos de tono defendieron que eso es un arte de nuestra viveza criolla y es la sal del fútbol, y que como argentino debería callarme la boca porque es nuestro y al Diego no se le reprocha nada de lo que nos dio. ¿Así? ¿No me digas? Pero qué, ¿no soy argentino porque pienso lo que pienso y lo digo?  ¿No amo la camiseta albiceleste porque no acepto la trampa?  Me da la sensación que muchos piensan o les carcome el tema pero no lo dicen porque es pasar a la vereda del “antiargentinismo”.  Hacer uso de un micrófono no me autoriza a ofender, ni me obliga a endulzar oídos compatriotas, pero mucho menos guardarme lo que siento aunque esté equivocado.  La opinión es una libertad y un derecho propio de cada uno siempre que no se ofenda la integridad del otro. Por eso, a esos pocos que lo tomaron como una ofensa les digo: Déjense de romper los balones muchachos que el fútbol es otra cosa y vivamos cada uno con su opinión, como debe ser, respetando al otro que piensa distinto y que opina distinto.  Aunque lo diga en el bar de la esquina, en el trabajo o en un programa de tv.  Y que por sobre todas las cosas respetar a aquel que espera, como en mi caso, que en el fútbol gane el mejor, el que defiende el resultado con la pelota bien jugada y armas limpias, sin fingir una falta cuando no la hay, sin arbitrariedades ni deslealtad.  Sí, aunque sea “del Diego” y que la verdad favorezca al rival y me duela perder. A los que se gastaron en improperios e insultos paganos llevando el tema a la actualidad de la selección “del Diego”, sólo les respondo qué: Mi opinión no cambia por mi nacionalidad y espero que la Argentina clasifique jugando bien, quye Mascherano juegue como en el Liverpool, que Tevez lo haga como en el Manchester City y que el Kun y Lio sean los cracks que son en sus equipos aunque no tengan las mismas compañías,  pero por sobre todas las cosas que sea sin goles raros, arbitrajes deplorables y alguna que otra yerba de mal olor.  Que la Argentina, la tuya y la mía llegue a Sudáfrica 2010 por la buena senda, la del fútbol.  Ese fútbol que hasta ahora no ha encontrado a lo largo de la eliminatoria, ni con Basile primero ni con Maradona, ahora. ¡Hasta la próxima.! o.fuentes@goltv.tv