03
Sep
2009

Una marcada diferencia

jchusit /
En esta época donde el fútbol en la zona de la Concacaf se manifiesta en su máxima expresión debido a la alta competencia tanto a nivel de selecciones como de clubes, emerge en consecuencia la posibilidad de analizar ambas situaciones. Observando el panorama global surgen de manera casi instantánea las comparaciones entre el fútbol doméstico y el internacional. Y las diferencias son bien marcadas. Una cosa es hablar de las Eliminatorias y la participación en el Hexagonal Final de las seis selecciones que luchan por los lugares disponibles en la próxima Copa del Mundo y otra completamente distinta es observar el rendimiento de los clubes en la Liga de Campeones de la Concacaf. A nivel selecciones la cosa está muy pareja, sobre todo entre las cuatro que aparecen en los primeros lugares: Costa Rica, Honduras, Estados Unidos y México. En cambio a nivel clubes el dominio de los mexicanos es absoluto, a tal punto que les es suficiente darse el lujo de utilizar en esta primera etapa a los habituales suplentes y obtener resultados positivos salvo casos aislados (léase la goleada del Árabe Unido al Pachuca). ¿Por qué se da esta característica? Existe una razón fundamental: el poderío económico que ostentan los clubes mexicanos en desmedro del resto de los clubes de los países del área. Nadie puede poner en duda la capacidad de compra y de desarrollo que tienen los mexicanos, una diferencia abismal respecto a sus vecinos. Ahora, ¿se da el mismo caso con los equipos de la Major League Soccer? Queda demostrado que ante condiciones similares, los “Aztecas” sacan ventaja, tal y como se da en la Concachampions. En la Superliga, donde se enfrentan equipos de ambos países, los estadounidenses llegan en plena actividad, en alta competencia, mientras que los mexicanos están en pretemporada. Así y todo los de la MLS no logran marcar diferencia. En consecuencia una cosa son las selecciones y otra cosa los clubes. En el primer caso cualquiera le gana a cualquiera. En el segundo, en un altísimo porcentaje, los mexicanos ganan por robo.