Los merengues dan tristeza.
Real Madrid 1 Mallorca 3.
El único instante diferente fue cuando la hinchada local despidió con aplausos al napolitano Cannavaro. Fue un reconocimiento a un jugador que hizo valer su calidad en un club tan exigente. Todo lo demás fue tristeza, algo que no terminará hasta el final del campeonato o sea la próxima fecha. Un calvario. Mientras su archirrival festeja aún perdiendo, los del Madrid sufren y pierden. Mallorca tuvo una segunda rueda excelente coronada con sus triunfos antes los dos grandes.

