Indígenas en Colombia sueñan con ser dirigidos por el "Pibe" Valderrama

ser realidad si el legendario futbolista lo elige para integrar el equipo de fútbol indígena de Colombia.

"Nosotros vinimos a ganarnos un puesto en la selección", dice a la AFP este arquero de 26 años, integrante de la etnia cocoma y flamante campeón del torneo de fútbol de la región indígena Macro Amazonía, disputado la semana pasada en Bogotá.

De solo pensar en conocer a Valderrama el corazón le late "a mil por hora" a este futbolista amateur, que solía jugar hasta con latas o botellas en el resguardo indígena cocama donde creció, a 40 minutos en bote de Leticia, capital del departamento de Amazonas, sur de Colombia.

"Es un ejemplo por su seriedad y disciplina", afirma con voz fuerte y respetuosa.

Con orgullo explica que su equipo está conformado por tikunas, yaguas, boras, cocamas y tikokos, todas comunidades aborígenes amazónicas, y dice que espera ser escogido el próximo año, cuando Valderrama seleccionará a los mejores en el marco del Primer Campeonato Nacional de Fútbol de los Pueblos Indígenas.

El certamen es promovido por la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), que agrupa a los 102 pueblos originarios de Colombia, con el fin de hermanar a las diferentes comunidades y defender los principios de unidad, territorio, cultura y autonomía de todos los nativos colombianos, garantizados en la Constitución de 1991.

Gómez Ipuchima es uno de los 600 indígenas entre 17 y 26 años que han participado en las instancias clasificatorias al torneo nacional, previsto para el próximo febrero, de las cinco regiones que conforman la ONIC: la Macro Amazonía, la Centro Oriente, la Norte, la Occidente y la Orinoquía.

La campeona selección del Amazonas y la del departamento de Vaupés, que quedó subcampeona, se sumarán a los equipos de los pueblos zenú, wayuu, embera chamí, nasa, y a indígenas de los departamentos de Vichada y Casanare, ya clasificados, para disputar la fase nacional.

El evento cuenta con el apoyo de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), entre otras instituciones.

- Jugar "con el corazón" -

Wellinton Murayari, director técnico del coronado Amazonas, resalta el sacrificio que supone conformar un equipo por las distancias entre las comunidades y la falta de recursos, aunque asegura que Valderrama contará con "la capacidad de trabajo y el compromiso de todos los jugadores que seleccione".

"Mi orgullo más grande sería poder compartir con él sus experiencias y conocimientos. Mostrarle que somos técnicos no de título, sino de una formación más ancestral", señala.

Famoso por su cabellera rubia y rizada, Valderrama, de 53 años, lideró a la selección cafetera en los Mundiales de Italia-1990, Estados Unidos-1994 y Francia-1998, y fue exaltado como el jugador más destacado de América en 1987 y 1993.

En el torneo jugado en Bogotá, donde hay una mejor infraestructura que en la región amazónica, los deportistas se olvidaron del frío, de los 2.650 metros de altura y de sus atuendos tracicionales, y lucharon con convicción por cada balón.

"Los abuelos de nuestra comunidad nos dijeron que antes de competir es mejor formarse internamente y tener claro lo que uno quiere lograr", asegura Murayari, también de la etnia cocoma.

Esa concepción espiritual del deporte permite que los diferentes equipos luchen con ardor por el título, pero a la vez compartan y abracen el anhelo de conformar una selección Colombia indígena.

"Ojalá el 'Pibe' me escoja, quiero una oportunidad y voy a trabajar en eso, porque para mí el fútbol es amor, pasión y por el fútbol todo", enfatiza Jailer Nuñez, un lateral de 25 años de la comunidad de San José, cerca a Leticia, y electricista de profesión.

"Nosotros tenemos calidad, queremos más apoyo y que el país se dé cuenta que jugamos con el corazón", sentencia Henry Romero, un indígena cocoma que a pesar de sus 27 años fue aceptado para jugar en el torneo.

Según el censo de 2005, en Colombia hay unos 1,4 millones de indígenas, de los cuales más de 930.000 viven en resguardos.

La población total de Colombia es de 48,3 millones de habitantes, según datos de 2013.